Los que me conocéis... algunos culpables de que retome este cuaderno y lo actualice justo ahora, seguro que sabéis QuÉ encontrar leyendo-me. Los que me conocéis... sabéis que no hay Clinic, Curso, Evento o Clase… en el que no repita que lo importante es saber hacia dónde dar el primer paso y no lo amplio que sea éste. Bien, sé lo que quiero, hacia dónde dirigir mis pasos y dónde llegar. Te cuento cómo fué ese MI PRIMER PASO...
El POR QUÉ…
Hace un año me desprendí de unas botas cómodas... pero viejas, me acompañaron por casi una década, desde aquél año 2000 en el que (¿lo recordáis…?) parecía que todo se iba a destruir, a dejar de funcionar... el caos. Aunque por mi dedicación profesional en el fitness hacía deporte casi a diario… no “ENTRENABA” con mayúsculas. Dejé de entrenar y opté por formarme sí, pero también por el “en casa de herrero… cuchara de palo”. El Mundo mundial… no se esfumó, pero sí volaron por los aires mis ganas de volver al sacrificio díario de los entrenos de un deportista amateur (amateur=que no gana dinero con el deporte... le cuesta dinero), el auto-compromiso… el perseguir metas que pusieran a prueba los propios límites…
Botas llenas de un barro que las hacía demasiado pesadas ya; con roturas que poca solución tenían, y casi rondando los 40... ¡no era plan de probar con parches!. Ese otoño de 2009 me dije: "serás capullo… empieza a correr descalzo, no necesitas más que lo que tienes… años de formación y años de competiciones tan lejanos con momentos bueno y malos, pero memorables”. Dicho y hecho: bastó una revisión a un par de álbum de fotos de los años aquéllos de Triatlón, travesías a nado… carreras populares, rutas de MTB… y un sobreesfuerzo de memoria para rescatar los malos recuerdos, esos que tu cerebro borran o atenúan para facilitarte la vida; las buenas experiencias sí se recuerdan, esas te hacen felices, pero ay amigo/a… son de las malas... de las que se aprende.
Prepararé mi botiquín para sanar las heridas que conlleva ir descalzo... y mentalizado de lo que me esperaba, comencé mi camino. Objetivo: tirar millas… Resultado: completar mi primera maratón. Consecuencia: ¡¡quiero más...!!
En este camino que lleva durando un año, me confiesan algunos amigos (unos deportistas, otros... nada más lejos) que mi actitud les ha valido ejemplo, yo prefiero llamarlo... INSPIRACIÓN; me confiesan que, para correr o para otros aspectos de la vida… han decidido dejar sus botas y a estas alturas, tienen ya la planta de los pies más duras que Tarzán.
Mi padre me decía: “sigue los buenos ejemplos… y los malos, también… para no caer en ellos”
Lo que te guste de mi actitud… adóptalo: lo que no… mejóralo.
Pero... ponte a andar... descalzo. Eso sí... empieza por la fria arena de una playa.
Diario de GOYOman
"Aprender a adaptarse... o morir"
martes, 30 de noviembre de 2010
lunes, 29 de noviembre de 2010
¿Quién...?
"Cada uno es cómo es, y cada cuál es cada cuál... y baja las escaleras como quiere" sigue la canción de Serrat.
Quizás sea la sensación de no venir aplicándome a mi persona los consejos que brindo a quiénes osan pedírmelos, la que me lleva a, de alguna manera plasmar aquí mis reflexiones.
Éstas no tiene por que ser necesariamente de deporte ni de educación, que son los ámbitos de la vida y del conocimiento en los que desarrollo mi trabajo. Tampoco tienen necesariamente porqué ser "reflexiones", pueden seguramente a veces parecer más bien abruptos impulsivos que vengan a mis dedos vía nervios conectados con los millones de neuronas que se suponen… coexisten en mi cerebro, y de las cuales por cierto, miles de ellas mueren y degeneran cada día… sí, no me mires así, yo envejezco y tu también; mi cerebro se apaga y el tuyo también… ¡qué creías!
Si nadie me lee… me da igual; si bien dice Jorge Bucay, que “el buscador no es necesariamente uno que busca, sino alguien que encuentra”… del mismo modo, un escritor bien podría ser el que es leído. Pero ¿sabes qué…? Que me importa un carajo…
Como presentación, me niego a proclamar QUIÉN soy. Es demasiado complejo describir a otro/as sin caer en la subjetividad como para hacerlo con uno mismo sin caer en el egocentrismo. Prefiero dejar escrito CÓMO soy, y si te interesa algo más.. me invitas a un café y me preguntas por Dios, por los animales, los políticos, los fanáticos y la madre que los paríó.
Por lo que dicen los que me conocen, diría de mi que soy un “tipo diferente, NI MEJOR QUE MUCHOS, NI PEOR QUE UNOS POCOS". Por tanto, que me metan en el famoso saco de todos los varones sois iguales, más que descalificarme... 1)sentencia de qué pie cojea el pasado de la susodicha, 2) por dónde ha debido pasar y 3) con qué tipo de piedra ha tropezado. No temas, si eres chica, ni me molestaré en rebatirte este “dogma de fe” feminista… valoro mucho mi tiempo y prefiero perderlo lanzando la pelota a mi perro o hablando con mis 7 gatos. Y si eres chico, pues ya sabes por dónde empezar: ¡¡por dejar de ir por ahí tuneando tu coche y de agarrarte el paquete delante de ellas, imbécil!!.
Decir que soy rubito, ojos azules, metro ochenta… con cara de “güiri”, de malaostia pero con buen fondo… es tan cierto como que soy agnóstico (consecuentemente con todas clase de supersticiones… ¿o es al revés?); …intolerante con los fumadores, y la gente que presume de ser maleducados, sí… porque mira, el que es maleducado y lo lleva con resignación… bastante tiene con convivir con ello y su entorno… con padecerlo. Pero el que ¡¡encima alardea de serlo...!! pffff...
Ya te digo que no espero que me leas, y mucho menos que me respondas… las mejores enseñanzas que en mi vida me han dado… han sido las que no se propusieron darme los profesores más nefastos que tuve. Es decir, aprendí a esperar lo inesperado. Por eso, a todos ellos… gracias.
Quizás sea la sensación de no venir aplicándome a mi persona los consejos que brindo a quiénes osan pedírmelos, la que me lleva a, de alguna manera plasmar aquí mis reflexiones.
Éstas no tiene por que ser necesariamente de deporte ni de educación, que son los ámbitos de la vida y del conocimiento en los que desarrollo mi trabajo. Tampoco tienen necesariamente porqué ser "reflexiones", pueden seguramente a veces parecer más bien abruptos impulsivos que vengan a mis dedos vía nervios conectados con los millones de neuronas que se suponen… coexisten en mi cerebro, y de las cuales por cierto, miles de ellas mueren y degeneran cada día… sí, no me mires así, yo envejezco y tu también; mi cerebro se apaga y el tuyo también… ¡qué creías!
Si nadie me lee… me da igual; si bien dice Jorge Bucay, que “el buscador no es necesariamente uno que busca, sino alguien que encuentra”… del mismo modo, un escritor bien podría ser el que es leído. Pero ¿sabes qué…? Que me importa un carajo…
Como presentación, me niego a proclamar QUIÉN soy. Es demasiado complejo describir a otro/as sin caer en la subjetividad como para hacerlo con uno mismo sin caer en el egocentrismo. Prefiero dejar escrito CÓMO soy, y si te interesa algo más.. me invitas a un café y me preguntas por Dios, por los animales, los políticos, los fanáticos y la madre que los paríó.
Por lo que dicen los que me conocen, diría de mi que soy un “tipo diferente, NI MEJOR QUE MUCHOS, NI PEOR QUE UNOS POCOS". Por tanto, que me metan en el famoso saco de todos los varones sois iguales, más que descalificarme... 1)sentencia de qué pie cojea el pasado de la susodicha, 2) por dónde ha debido pasar y 3) con qué tipo de piedra ha tropezado. No temas, si eres chica, ni me molestaré en rebatirte este “dogma de fe” feminista… valoro mucho mi tiempo y prefiero perderlo lanzando la pelota a mi perro o hablando con mis 7 gatos. Y si eres chico, pues ya sabes por dónde empezar: ¡¡por dejar de ir por ahí tuneando tu coche y de agarrarte el paquete delante de ellas, imbécil!!.
Decir que soy rubito, ojos azules, metro ochenta… con cara de “güiri”, de malaostia pero con buen fondo… es tan cierto como que soy agnóstico (consecuentemente con todas clase de supersticiones… ¿o es al revés?); …intolerante con los fumadores, y la gente que presume de ser maleducados, sí… porque mira, el que es maleducado y lo lleva con resignación… bastante tiene con convivir con ello y su entorno… con padecerlo. Pero el que ¡¡encima alardea de serlo...!! pffff...
Ya te digo que no espero que me leas, y mucho menos que me respondas… las mejores enseñanzas que en mi vida me han dado… han sido las que no se propusieron darme los profesores más nefastos que tuve. Es decir, aprendí a esperar lo inesperado. Por eso, a todos ellos… gracias.
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